Más que un derecho, un deber….

Archivo para noviembre, 2011

Piensa que vas a regalar.

Algo para considerar:

 

Navidad 2011 – Una nueva tradición para Puerto Rico

 

Al acercarse la temporada navideña, las gigantescas fábricas empiezan a trabajar a su más alta capacidad para proveernos, a través de las megatiendas, con montañas de artículos que se producen con una mano de obra bien barata, mercancía que se produce sacrificando nuestra mano de obra.

 

Este año los puertorriqueños ofreceremos el regalo de verdadera preocupación por los demás puertorriqueños.  No podemos opinar de que, al momento de dar un regalo, no se pueda encontrar algo que se produzca por manos puertorriqueñas. ¡Sí que los hay!

Gente, hay que pensar fuera del cajón. ¿Quién es el que dice que un regalo tiene que caber en una caja forrada de papel hecho en China?

 

Cada persona, sí, cada uno tiene que RECORTARSE.  ¿Por qué no regular certificados de tu salón de belleza o barbería local con estilistas y barberos puertorriqueños? Yo voy a Los Muchachos en el Viejo San Juan, estoy segura de que tienen certificados de regalo.

¿Una membresía en el gimnasio o en la YMCA?  Es lo más apropiado para todas las edades que piensan en mejorar su salud.

¿Quién no agradecería una buena lavada y brillada de auto? Hay muchos lugares donde trabajan jóvenes y no tan jóvenes puertorriqueños que agradecerían que les compraras certificados de regalo o tal vez un libro de certificados.

¿Acaso eres una de esas personas extravagantes que no titubean en tirar el rollo de Benjamines para pagar por una pantalla digital gigante hecha en China, Japón o Corea? A lo mejor esa persona desearía mejor que le arreglaran el patio o le cortaran la grama o tal vez un juego de golf, no sé si en el campo de Santini en el crematorio, pero hay otros campos.

Y hay cientos, sino miles de restaurantecitos que son manejados por sus propios dueños en todos los pueblos de PR—estoy segura de que todos ofrecen certificados de regalos-cenas o almuerzos.  O tal vez desayunos en una panadería local.  Recuerden, esto no es para darle negocios a las grandes cadenas nacionales—esto es para darle apoyo a tus pequeños negocios para que puedan mantenerse abiertos.  El café de Cuatro Sombras en el Viejo San Juan o el café de Jayuya, con J, en la avenida De Diego en Santurce, un poco antes del Museo de Arte, a la izquierda.

 

¿Cuántas personas podrían usar un cambio de aceite y filtro para su auto o camión, tal vez su motora, que lo hagan en tu estación de servicio local. El aceite no creo que lo haya Hecho en Puerto Rico, pero por lo menos le darás trabajo al trabajador y empresario de Puerto Rico.

¿Estás pensando en un gran regalo bien emotivo para mamá?  A lo mejor mamá quiere los servicios de una señora para que le haga la limpieza por un día, o para que le planche la ropa.  Yo conozco una joven puertorriqueña, educada (es enfermera práctica) y sacrificada que me ha ayudado a mí, y lo bueno es que uno se puede sentar a hablar con ella y razona.  Trae hasta su desayuno y almuerzo.  Yo siempre le hice almuerzo y la obligaba a que sentara conmigo.  La conocí porque dejó unos papelitos en las puertas de la Egida de la Merced donde vivía mi hermana. Me ayudó en el apartamento de mi hermana y más tarde en mi casa.

 

¿Y tu computadora, está al día?  La mía necesita un tune up y ahí está Papirín, el que le da servicio a Seijo.  Puedes llamarlo o buscar un joven que esté tratando de comenzar su negocio de reparación de computadoras.

Okey, tú buscas algo más personal.  Ahí están nuestros artesanos, ellos hacen prendas y muchas otras bellezas a mano.

Planifica tus salidas navideñas en restaurantes locales  operados por sus propios dueños y déjale una buena propina a tu mozo.  Y que tal si vas al teatro o al ballet a patrocinar tus artistas del patio.  ¡Son buenos, no te los pierdas! Ya están anunciando: Sin cuatro no hay Navidad.

Los músicos necesitan cariño también, así que busca un lugar donde estén los cantantes, tríos y otros músicos locales.  Cada fin de semana hay actividades.

 

Y, honestamente, gente, ¿de verdad que necesitas volver a comprar diez mil luces chinas para colocarlas en tu casa? Por Dios, cuando compras una ristra de luces de $5, solamente como cincuenta centavos se quedan en Puerto Rico.  Si de verdad tienes dinero para botar, déjale al cartero, al que recoge la basura y el reciclaje, al mensajero o a la que te cuida los nenes una Buena propina.

Así te darás cuenta de que la Navidad no es ya para sacarle los chavos a los bolsillos del puertorriqueño.  Navidad es poder estimular a todos los pequeños negocios puertorriqueños a seguir en la lucha para realizar sus sueños, a que no pierdan la fe.  Y cuando nos preocupamos por otros puertorriqueños, nos preocupamos por nuestras comunidades, y los beneficios se recibirán en formas que jamás podrás imaginar.

 

Esta será la nueva tradición navideña de Puerto Rico.

 

Remite este mensaje a todos los que están en tu lista de direcciones–discútelo en tus grupos–colócalo en tu muro de discusión—envíalo a la Voz del Lector o a los editores de los periódicos—y a las estaciones de radio y TV.

 

Esta es una revolución para darnos cariño los unos a los otros. Y de eso se trata la Navidad ¿o no?

 
(Traducción libre de un artículo recibido por e:mail.)

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